El “RRSP Meltdown” y el regreso del héroe: Domina el juego de tu retiro en Quebec
Descubre cómo el RRSP Meltdown te ayuda a desmontar tu REER pagando menos impuestos a partir de los 71 años y proteger tu patrimonio en Quebec.
Por Yeny · Cofundadora de AuraPlan

Podría parecer absurdo para alguien conocedor del tema de la jubilación en Quebec o Canadá, pero para mí, durante mucho tiempo, el REER iba a ser simplemente una cantidad de dinero que retiraría mensualmente durante mi jubilación. Sabía que era una cuenta sujeta a impuestos e imaginaba que la cantidad que pagaría sería similar todos los años, puesto que mi nivel de ingresos sería menor que mientras estuviera trabajando. ¡Pero qué gran equivocación la mía!
Para mi sorpresa, lo que más me llamó la atención fue descubrir lo siguiente: ¿Sabías que a partir de los 71 años el gobierno te obliga a realizar retiros y, en consecuencia, a pagar más impuestos de manera ineludible? El 31 de diciembre del año en que cumples 71 años es la fecha límite. A esa edad, estás obligado a olvidarte de tu cuenta REER.
Opciones para la transformación del REER
Después de cerrar el REER, existen algunas alternativas, dentro de las opciones a considerar están: convertirlo en un FERR (Fonds enregistré de revenu de retraite), que es la opción más común donde el dinero sigue creciendo libre de impuestos, pero el gobierno te obliga a retirar un porcentaje mínimo cada año a partir de los 72 años; comprar una anualidad a una agencia de seguros; o retirar todo el efectivo de golpe, siendo esta la peor opción, pues la tasa de impuestos a pagar sería demasiado elevada. Con estas opciones me sentía en un camino sin salida. En otras palabras, el REER es una cuenta de impuestos diferidos de la que, de una u otra forma, tendría que pagar muchos impuestos. Esa fue la condición para tener a disposición una cuenta de rápido crecimiento con un beneficio inmediato cada año durante la vida laboral: la deducción fiscal.
Esto me hizo reflexionar profundamente porque pensé: los 71 años es la edad donde el cuerpo puede sentirse más vulnerable y puedes necesitar lentes con mayor graduación, medicinas más caras, aparatos de apoyo, prótesis, pelucas, etc. Es muy probable que en esta etapa sea donde más se necesita liquidez, porque hasta conseguir asistencia en el hogar se torna costoso. Además, si bien los créditos fiscales para personas mayores fueron diseñados para ayudar, si tus ingresos son considerables, estos beneficios se irán perdiendo con el tiempo. Por dar un ejemplo: a medida que envejeces, el gobierno te obliga a retirar un porcentaje cada vez mayor de tu FERR. Cuando cumplas 90 años, el retiro mínimo obligatorio es casi del 11% del saldo total de la cuenta.
La estrategia del juego
Pero como en todos los juegos de estrategia, quien conoce bien las piezas, los movimientos y las reglas, es quien domina el juego. Compartiré mi conversación con un caballero muy conocedor del tema, quien me explicó su estrategia para los 71 años. Obviamente, esta táctica no aplica para todos (hago un paréntesis para decir que se notaba que él tenía una alta capacidad adquisitiva). Me comentó que está aportando al máximo en sus cuentas: CELI, REER y demás. La razón es que, si tu aportación al REER es muy alta, te ayuda a pagar menos impuestos cada año mientras estás en una etapa de ingresos altos. Sin embargo, advirtió que cuando pasas de los 71 años, aunque estés retirado, la tasa de impuestos podría llegar a ser del 53.31% si tus retiros del FERR exceden los 258,482 dólares aproximadamente.
Por lo que este brillante hombre me dijo que él aplicaría la técnica del RRSP (Registered Retirement Savings Plan) o Meltdown en inglés. Para clarificar los términos, RRSP sería el vehículo y Meltdown es la maniobra. Esta consiste en que, al alcanzar la edad de jubilación, se comienzan a hacer retiros mayores y estratégicos. Es una táctica financiera y fiscal avanzada en Canadá, cuyo objetivo principal es extraer dinero de tu cuenta de jubilación registrada (RRSP/REER) pagando la menor cantidad de impuestos posible, idealmente neutralizando el impacto fiscal por completo. En caso de no consumir ese dinero retirado, la idea es ahorrarlo y protegerlo en una cuenta CELI (Compte d'épargne libre d'impôt) o una cuenta no registrada, ya que en ocasiones la CELI no tiene suficiente techo.
De esta manera, se logra llegar a los 71 años con un saldo menor, lo que se traduce en retiros obligatorios mucho más pequeños, ya sea desde una cuenta FERR o mediante una compañía de seguros, gestionando el flujo de caja de manera prorrateada. Para lograr esto, también se podría utilizar una estrategia de deuda o apalancamiento (como obtener un préstamo de inversión) para crear deducciones fiscales que compensen los impuestos de los retiros. Todo esto con el propósito de favorecer la eficiencia fiscal y preservar el patrimonio al máximo.
¿Y qué pasa con el dinero restante cuando mueras?
En Canadá y Quebec no existe un impuesto a la herencia denominado como tal; sin embargo, el gobierno sí cobra impuestos antes de que el dinero llegue a tus hijos. La factura final recae sobre tu patrimonio, es decir, sobre tu sucesión.
El regreso del héroe
Después de absorber todo este conocimiento, tuve un diálogo interno y se me vino a la cabeza el Canto XX de la célebre obra La Odisea. Pensé que el jubilado, después de muchos años de lucha, de sucesos accidentales y de trabajo duro, finalmente llega al destino buscado, solo para encontrar que los "pretendientes" están a la espera de consumir sus riquezas y su reino, sin importarles sus herederos Penélope y Telémaco.
Odiseo, para llevar a cabo su cometido, planeó su estrategia y durante la noche previa a la batalla se dijo a sí mismo (parafraseando): "¡Aguanta, corazón! Cosas peores soportaste... Tú aguantaste hasta que tu inteligencia te sacó de la cueva…".
En la jubilación, la inteligencia, la planificación y la paciencia son tu mejor estrategia para salir de la cueva.
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